Cuando sientas que todo te sale mal, que nada tiene solución, que todos te abandonan.
Acuérdate al alguien que te ama y te ama tanto sin pedir nada a cambio que entrego su vida por ti.
Acepta a Jesús en tu corazón, confiesa con tu boca que él es el señor y salvador de tu vida.
Y él cumplirá el plan único y perfecto que tiene ya preparado para ti.
“Jehová cumplirá su propósito en mi:
Tu misericordia,
OH Jehová es para siempre,
No desampares la obra de tus manos”
Salmo 138:8
Amen